La terapia racional emotiva conductual (TREC)

Martes, 04 Octubre 2016 00:00

Qué es y para qué se usa

Fundada por Albert Ellis, es una de las terapias más eficaces actualmente. Según el autor “ La TREC está diseñada para ayudar a las personas a vivir más, minimizar los trastornos emocionales y conductas autoderrotistas, y fomentar la realización de sí mismos para que puedan vivir una vida más feliz y gratificante”

Esta terapia permite que la persona tome conciencia de su responsabilidad en la creación y mantenimiento de su problema, como resultado de su sistema de creencias.

Así pues, no son los acontecimientos los que nos perturban, sino la interpretación que hacemos de ellos según nuestro sistema de creencias.

Ellis identificó 11 creencias irracionales presentes en nuestra sociedad occidental:

  1. Es una necesidad ser amado y aprobado por las personas importantes.
  2. Debo alcanzar el éxito y no cometer errores en cualquier tarea que emprenda, si no es así soy un incompetente.
  3. Las personas que no se comportan de la forma correcta deberán ser culpadas y castigadas.
  4. Las cosas deben ser como yo creo que deben ser. Si no es así, es una catástrofe.
  5. La infelicidad humana la causa lo externo. Yo no lo controlo, así que no puedo gestionar penas y preocupaciones.
  6. Debo preocuparme y controlar todo lo peligroso o amenazante alrededor.
  7. Puedo ser más feliz evitando que afrontando las dificultades y las responsabilidades de la vida.
  8. Necesitamos confiar y depender de alguien más fuerte que nosotros
  9. Mi pasado es la causa de que hoy esté como estoy. Continúa ejerciendo influencia en mis sentimientos y mis comportamientos actuales.
  10. Debo preocuparme por los demás cuando tienen problemas.
  11. Cada problema debe tener una solución ideal, siendo una catástrofe no alcanzarla

Estas 11 ideas irracionales, se resumen en 3 ideas básicas, que son exigencias absolutistas respecto a uno mismo, a los demás y a la vida, en forma de “deberías”. Cuando estas exigencias no se cumplen, surgen los pensamientos, cargados de emociones, del tipo “es tremendo”, “no puedo soportarlo”, “es un…” o “soy un…”

Estas actitudes de exigencia, facilitan determinadas distorsiones cognitivas como:

  • Sobregeneralizaciones y etiquetaciones negativas
  • Conclusiones negativas
  • Adivinar el futuro
  • Fijarse en lo negativo
  • Descalificar lo positivo
  • Magnificar-minimizar
  • Personalizar
  • Razonamiento emocional (si siento esto, es que es cierto)

El objetivo de la terapia es identificar estas creencias y distorsiones y cambiarlas por otras más racionales que nos permitan ser felices.

Se trata de una terapia muy práctica, profunda, breve y eficaz