¿Cuándo y para qué acudir al psicólogo?

Martes, 06 Noviembre 2018 14:03

Existe la errónea creencia de que al psicólogo sólo van los “locos”. En algunos casos, incluso se acude al psicólogo ocultándolo a familiares y amigos.

Nadie se cuestiona ir al fisioterapeuta, al dermatólogo o al especialista en aparato digestivo. Se acude a estos especialistas para sanar el cuerpo. Sin embargo, ¿qué ocurre con la mente?.

Hay una evidencia más que probada de la relación existente entre el cuerpo y la mente. Es más, existen múltiples trastornos que se generan en la mente y que afectan al cuerpo, es lo que llamamos somatización, que se puede presentar en forma de dermatitis, contracturas musculares, trastornos digestivos y un sinfín de desórdenes, como resultado de nuestra conexión inseparable cuerpo-mente.

Todos, en cualquier momento de nuestra vida, somos susceptibles de necesitar una orientación objetiva que nos ayude a solucionar nuestros problemas cotidianos como la falta de comunicación en la pareja, un duelo, la educación de los hijos, la elección profesional, las adicciones…

Entonces, en qué casos es recomendable acudir al psicólogo:

  • Pareja: problemas de comunicación y resolución de conflictos
  • Adicciones: a sustancias y dependencia emocional
  • Duelo: fallecimientos y rupturas
  • Habilidades sociales: relaciones, asertividad, autoestima
  • Depresión, ansiedad, fobias
  • Educación y crianza: disciplina
  • Motivación y rendimiento: empresarios y estudiantes
  • Procesos de adaptación a los cambios vitales

¿Cómo me puede ayudar un psicólogo?

El psicólogo puede ayudarte a gestionar la tristeza, la ira, el desánimo, los pensamientos negativos, la falta de voluntad, las somatizaciones, la frustración, la culpa, el insomnio, la apatía, la dificultad para relacionarte, la dependencia emocional…

El psicólogo te ayudará a conocerte mejor y a manejar tus emociones, con el fin de aliviar tu sufrimiento. Posibilitará que descubras tus objetivos de vida, enfocándote en ellos y alcanzándolos.

Por un desarrollo saludable, cuida tu cuerpo y tu mente. Acude al psicólogo cuando lo necesites. No esperes a que sea demasiado tarde.