Qué esperar durante la adolescencia

Jueves, 06 Octubre 2016 00:00

Sobre la adolescencia...

En la adolescencia se produce la primera crisis existencial. Se trata de un periodo de transición que se extiende desde la pubertad hasta el inicio de la etapa adulta (a partir 18-19 años), marcado a veces por la contestación y el conflicto. En esta etapa comienza la verdadera independencia y la autoafirmación.

Los padres se enfrentan al hecho de que sus hijos(as) pierden interés por estar con ellos, parecen mostrar un cierto desapego hacia los valores que les han trasmitido e incluso cuestionan su modelo educativo. En la medida en que los entendamos, podremos acompañar a nuestros hijos en este proceso.

La adolescencia comienza con la pubertad (11-13 años). En esta etapa las hormonas contribuyen a que se alcance la madurez sexual e influyen significativamente en los estados de ánimo y en las emociones. De ahí su impulsividad, conductas de riesgo y conductas desafiantes hacia los padres.

Indicamos a continuación unas pautas para mejorar las relaciones durante este periodo:

  • Respetar su intimidad sin presionarlos para que nos cuenten sus problemas. Trasmitirles la disponibilidad para hablar con ellos y aconsejarles cuando lo necesiten.
  • Es importante darles protagonismo, permitirles que den su opinión y participen en la toma de decisiones.
  • Ser flexibles cuando surja un conflicto, dando el punto de vista como padres a la vez que permitiendo que se expresen. A veces habrá que imponernos ante determinadas situaciones y otras adaptarse y negociar (horarios, ropa, piercing, tabaco, alcohol…).
  • Trasmitirle que su opinión cuenta, pero que la última decisión es de los padres. Los padres no somos amigos, tienen una responsabilidad legal y unos deberes.
  • No dejarse llevar por sus manipulaciones.
  • Ser coherentes con lo que se les pide y mostrarse firmes y con seguridad, siendo un modelo para ellos.
  • Evitar las discusiones cuando estén alterados.
  • Implicarse en sus intereses, tareas escolares, actividades, aficiones, deporte…

En muchos casos, es necesario recurrir a terapias familiares para solventar situaciones y problemas que requieren de la ayuda de un especialista.